21 agosto 2012

Jazzaldia (I): Alabama Shakes, Juan Zelada, Triz3ps...


El jazz puede esperar

(Primera crónica de la Jazz Band Ball del Jazzaldia 2012: 19/7/12)


CIERTO es que en las últimas dos ediciones los cabezas de cartel de la Jazz Band Ball gratuita tenían mayor tirón mediático. En 2010 Patti Smith inauguró el Festival en mitad de un diluvio de agua y rock, mientras que el pasado año el honor correspondió a B.B. King, que ofreció un concierto mediocre -emplear un adjetivo más suave sería faltar a la verdad-. Puede que ayer no hubiera nombres a la altura de las mencionadas leyendas, y eso se notó en la afluencia a la playa, bastante menor a la de inauguraciones anteriores, pero nadie podrá negar la calidad de las actuaciones de tres mujeres poseedoras de voces acongojantes: Sharon Jones, Dayna Kurtz y Brittany Howard (Alabama Shakes).

sweet soul alabama Son, como quien dice, recién nacidos en el oficio de juntar notas musicales, pero a las 21.30 horas aterrizaron en Donostia precedidos de una expectación sin límites. Las principales publicaciones musicales del mundo se han puesto de acuerdo en calificar a Alabama Shakes como una banda excepcional, algo que a priori puede sorprender si se tiene en cuenta que su propuesta es un ejercicio de revisionismo musical, dicho sea esto sin ánimo peyorativo. Las influencias de este grupo estadounidense, con un solo disco en el mercado Boys & Girls (2012), no pueden estar mejor asimiladas. Una intro tranquilita dio paso a Hold on, uno de sus temas estrella. Después continuó desgranando piezas del que hasta ahora es su único álbum. Sin duda, la fuerza del grupo reside en un contundente directo y en un chorro de voz atronadora que brota de una boca que se abre hasta casi desencajar la mandíbula.

Hay quien ha querido ver en su modo de cantar ecos de Janis Joplin, y recuerda mucho, pero ella prefiere compararse a Bon Scott. No en vano, ella, que primero tocó en una banda de bluegrass y en un grupo punk, suele citar a AC/DC como una de sus influencias. Aunque lo más fácil sea calificar el sonido de Alamaba Shakes como neosoul, lo más justo es definirlo como un gran grupo de rock, creado y tocado con las tripas.

El sonido sureño se apoderó de la playa, a la que poco a poco fue bajando el público, durante una hora y dos bises. Brittany solo descansó entre descarga y descarga rockera para mostrar su faceta más delicada con baladas que le permitían secarse el sudor. Se despidió con una canción de tono gospel, al grito de I wanna funk you y un nítido muchas gracias.

La rotativa engullía este diario poco después del comienzo de las actuaciones de Dayna Kurtz, The Excitements y Nevermind Trio, por lo que poco más se puede añadir. La última función, la de Sharon Jones & The Dap-Kings, también quedó lejos de la hora de cierre de este periódico, aunque si las previsiones no fallaron, la renovadora del soul y del rhythm and blues ofreció un vibrante y demoledor show atravesada ya la frontera de la medianoche.

musculoso soul Sí hubo, en cambio, tiempo para disfrutar y narrar con más detalle los conciertos que tuvieron lugar varias horas antes. En sintonía con la oferta de la Jazz Band Ball de este año, hubo más soul, blues, rock y funk que jazz, un estilo que no adquirirá protagonismo hasta hoy con las actuaciones de Jimmy Cobb, la apertura de la Triniy la Gaujazza del Victoria Eugenia.

El jazz, por tanto, puedo esperar, porque la inauguración simultánea en las terrazas del Kursaal corrió a cargo de Triz3ps, Travellin' Brothers Band y Juan Zelada. Desde la reciente presentación de su disco homónimo, el trío conformado por Javi P3z, Alberto Bosch y Oriol Flores ha protagonizado multitud de conciertos por estos lares. Ayer volvió a ofrecer su receta de soul musculoso, con Javi cantando en su característico falsete temas como Pretérito, Lejos de aquí, Andrómeda o Trifunka. Como ellos advirtieron al público que les escuchaba sentado desde el césped artificial, esta vez eran Quintuceps, pues sobre el escenario les acompañaban Paul San Martín y Luis Camino a las precisiones. No faltaron los alaridos funk made in James Brown ni los bises que recordaron uno de los proyectos más lejanos y queridos de P3z: Parafunk. El público, a esa hora aún muy familiar, coreó temas como Baile (con el magnífico estribillo "El que no quiera que no baile") y Domingo, en la que tuvieron cabida diversas soflamas y guiños al Oye cómo va. P3z se despidió cantando en euskera y entre aplausos.

Por su parte, Juan Zelada gustó al público con su pop versátil, deudor, según él mismo, de artistas como Paul Simon, James Taylor o Ray Charles. Aunque el músico es oriundo de Madrid, está afincado en Londres y se ha hecho un hueco en la escena británica. De hecho, una disquera tan prestigiosa como Decca le ha publicado su álbum de debut, High Ceilings & Collarbones (2012). Acompañado por una formidable banda de guiris que incluía sección de vientos, Zelada alternó teclados y guitarra acústica en un show íntimo -por el reducido tamaño del escenario- pero muy divertido y marchoso. El músico amenazó con poner en danza a la gente sentada a la sombra de los tamarindos y a punto estuvo de lograrlo. Sí consiguió que el público cantara cumpleaños feliz al guitarrista Luke Higgins en su gran día.

Travellin' Brothers Big Band, originarios del delta del Nervión, quizá por la ubicación de su escenario, fue la propuesta que más publico congregó... y no solo entre el público, sino también sobre las tablas. A ello contribuyó el tiempo agradable que acompañó ayer a la Jazz Band Ball. Por fortuna, el pronóstico de Euskalmet promete que hoy no lloverá.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

 Publicado en Noticias de Gipuzkoa.

No hay comentarios: